“Joven, haga como yo, no se meta Ud. en política”- dicen que solía aconsejar Francisco Franco. En dicho consejo “meterse en política” significaba lo siguiente:
a) Derribar la dictadura de Franco y sustituirla por la de Stalin por ejemplo, o por otra cualquiera en la cual el nuevo Jefe del Estado aconsejaría exactamente lo mismo.
b) Ocupar cargos políticos en dicho régimen encuadrándose en alguna de las bandas o “familias” del mismo, lo cual sería equivalente a hacerlo en el régimen Fascista, el Nazi, el de los Jacobinos, las monarquías feudales o la Roma imperial.
c) Si hubiese uno de los denominados regímenes “democráticos” habría que formar parte de una asociación política o “partido” y acceder a los cargos públicos mediante elecciones periódicas.
Para ello habría que persuadir a un número mayoritario de votantes mediante una hábil combinación de los difusos relatos “weltanschauung” denominados Ideologías y de los proyectos administrativos denominados Programas.
d) Hacerse miembro de un asociación secreta oligárquica como los Francmasones, Iluminados o Skulls & Bones y usurpar subrepticiamente los cargos públicos y las instituciones culturales y económicas de la sociedad.
De este modo toda la estructura decisoria de la misma estaría al servicio exclusivo de dicha sociedad secreta, i.e., establecería una Dictadura Sinárquica oculta en un régimen solo nominalmente democrático, monárquico, imperial o de dictadura salvífica A, B o C.
e) En todos los casos siempre podría uno “meterse en política” en un sentido menor, sin acceder a cargos de dirección o legislación y limitándose a la actividad reglada de gestión administrativa o judicial como funcionario.
f) Como puede verse, desde hace milenios “meterse en política” equivale a dedicarse a una actividad ya establecida “de siempre” por otros, nunca a pensarla, analizarla, definirla y establecerla.
g) En las denominadas democracias la participación de quienes no se “meten en política” se limita a votar para elegir cargos en unos sistemas de elecciones donde todo está previamente organizado.
O bien, además de lo anterior, se limita a variadas formas de cabildeo para que los políticos favorezcan los intereses económicos de tu grupo o de activismo para que establezcan privilegios legales a favor del mismo.
h) En todos los supuestos “meterse en política” en sentido estricto significa que el sustento y el patrimonio que pueda obtenerse de dicha actividad tienen un único origen -no delictivo u oculto-, i.e., los Tributos.
i) Los cuales son exacciones forzosas al patrimonio y ganancias de los demás, los que “no se meten en política” establecidas tanto en su tipo como en su cuantía por aquellos que sí se meten en la política estricta y ocupan por ello los cargos públicos de legislación y dirección.
j) Políticos y funcionarios son un único estamento, no en el sentido sibilino y trivial de Karl Marx sino porque es el único establecido mediante la legislación y no por la actividad económica, y por tanto el único que cuenta con el Ejército y la Policía para mantener o mejorar su estatus.
k) Esto les constituye en el primero y más importante estamento de cualquier sociedad porque del mismo depende la definición de su estructura organizativa general y gestión y por tanto el éxito y el fracaso, prosperidad y hasta existencia misma de dicha sociedad.
l) Todo el resto de los miembros de todas las sociedades, incluidas las denominadas “democráticas”, excepto las elecciones, el cabildeo y activismo mencionados en h) y g) carecen de cualquier clase de actividad política.
m) Y también carecen de cualquier noción real de la misma, educados “de siempre” en laberintos de verborrea, mera comparación de ideologías para elegir “equipo” o análisis históricos de trivialidades convencionales que omiten sistemáticamente todo lo que es decisivo al respecto.
n) Esto es, viven y mueren dedicados solo a su vida privada, ignorando siempre que todas las condiciones de la misma, hasta las más “personales” las determina el ámbito político, el cual es para ellos tan inaccesible e inmodificable como el cielo o el tamaño de sus huesos.
o) No obstante esta situación no es ninguna estructura inmutable sino una deformación milenaria perniciosa establecida en su exclusivo beneficio por el estamento político.
p) La cual no solo puede corregirse sino que hacerlo no es tan arduo como les parece a quienes “no se meten en política”.Y por ello puede hacerse y va a hacerse.
Esta es “la situación” desde hace milenios, que cualquiera puede comprobar buscando una época pretérita o sitio actual que no esté incluido en la descripción anterior, y mediante dicha verificación comprobará que no solo es exacta sino exhaustiva.
Es más, lo que nos determina cada día - no cuando elucubramos sentados en una butaca- es una simple distinción: “política” es lo que hacen quienes gobiernan y los funcionarios, quienes mandan sobre los demás, y para los demás consiste en elegir equipo político y votarle.
Calibrar a fondo esto es crucial. Nosotros, gente ilustrada y muy bien informada de un mundo moderno con la mayor dosis de libertad individual que han visto los siglos, excepto votar - y los inanes cabildeo y activismo ya citados- jamás tenemos actividad política alguna real.Solo nos dedicamos a obtener el sustento de la cuna a la sepultura esperando que los políticos “no gestionen demasiado mal los asuntos públicos ni les dé por esclavizarnos”.
Pero la Operación Pandemia nos ha descubierto que si les da por esclavizarnos pueden hacerlo invocando cualquier pretexto vinculado a esa “gestión de los asuntos públicos” y carecemos de argumentos para oponernos puesto que nuestra situación ha sido siempre la de precaristas.
Y un precarista es alguien al que le permites que resida en tu vivienda pero que en cualquier momento puedes expulsar de ella sin ni siquiera aducir razón alguna puesto que carece de potestad o facultad alguna para residir en la misma.
Y somos precaristas precisamente porque nos han hecho el “gambito de reina” de confundir la libertad que otorgo al precarista en mi vivienda con la soberanía individual, no de grupo, de cada hombre y mujer sin excepción posible alguna y sin circunstancia alguna que la determine.
Porque la tan cacareada “libertad” es una realidad jurídica otorgada y circunstancial – en este caso, otorgada por quien posee potestad exclusiva sobre la vivienda y su uso, que es el propietario.
Por tanto, la corrección de “la situación” comienza como toda obra estableciendo su cimiento inamovible que consiste en declarar el primer axioma anterior a toda organización política y toda potestad, a saber:
Todo hombre y toda mujer, porque somos hombres y mujeres exclusivamente, y no por absolutamente ninguna otra cualidad, circunstancia o estatus político, jurídico o económico SOMOS SOBERANOS.
Somos soberanos, no “tenemos soberanía” y mucho menos esa sandez de “tenemos derecho e izquierdo a la soberanía”.
Somos soberanos, la antítesis precisamente de ser un déspota arbitrario y caprichoso o una multitud igualmente despótica y caprichosa.Somos soberanos a secas, sin adjetivos, tal cual y en toda su extensión. Este es el fundamento eterno y universal de toda organización política legítima y por lo mismo anterior y exterior a la misma.
Somos soberanos, por tanto NO somos súbditos de déspotas reales o imaginarios - dioses y diosas.
Y este es por ello el único axioma legítimo y suficiente a partir del cual podemos deducir con idéntica legitimidad dicha organización política legítima y universal.
Por tanto, aclararlo y sobre todo distinguirlo de todo aquello que pretende ser su falso sinónimo, análogo o semejante, es la primera tarea para restablecer el orden político legítimo para todos que pueda sacarnos para siempre de “la situación”.
Una situación de amos oligarcas y precaristas esclavizados para no ser arrojados al infierno de la anarquía y la inanición, sometidos a este implacable chantaje generación tras generación.
Porque el orden político legítimo universal es algo que todos intuimos con mayor o menor claridad y por lo mismo sabemos que no es esto, ni lo ha sido por muy lejos en el espacio o atrás en el tiempo que vayamos.
Y por eso vamos a establecerlo mediante el mayor poder que existe en el universo, a saber: El poder de la claridad, la evidencia y el razonamiento.
Y así, ese orden político legítimo universal será el hogar de todos, pero además será un hogar indestructible, defendido con plena conciencia de su estructura y organización por el cerebro de cada hombre y cada mujer sin excepción.
Publicación original:Twitter.05/02/2021 https://twitter.com/IgnaciodeTorre3/status/1357774690790604801 https://threader.app/thread/1357774690790604801






